Este sábado 20 de junio, a las 20.30 horas, un helicóptero sobrevolará los alrededores de la Catedral de Barcelona para lanzar cien mil poemas en torno a la idea de libertad. La acción, conocida como Bombardeo de Poemas, es una intervención pública internacional concebida por el colectivo chileno Casagrande, que ha recorrido ya nueve ciudades: Santiago de Chile, Dubrovnik, Guernica, Varsovia, Berlín, Londres, Madrid y Rotterdam. Barcelona se convierte en la décima ciudad intervenida, con la colaboración del Ajuntament de Barcelona.
Una inversión del bombardeo
La intervención propone una resignificación del espacio aéreo. Como señala Julio Carrasco, de Casagrande: “Nuestra acción invierte el significado del bombardeo, reemplazando las bombas por poemas. Ese desplazamiento no busca borrar el trauma histórico, sino volver visible la memoria inscrita en el espacio urbano y reactivar la relación emocional de las comunidades con su pasado”. El cielo se transforma de espacio de violencia a lugar de cultura: los poemas en torno a la libertad caen en forma de marcapáginas que las personas recogen.
La Plaça Nova y el barrio de la Catedral bajo las bombas
Entre 1937 y 1939, Barcelona recibió 1.903 impactos y más de un millón de kilos de bombas, causando más de 2.700 muertos. La aviación legionaria italiana utilizó el cielo de Barcelona como campo de pruebas de la destrucción sistemática de ciudades civiles. Los bombardeos de marzo de 1938 —los días 16, 17 y 18— causaron entre 875 y 924 víctimas mortales en 41 horas. El barrio de la Catedral fue uno de los más castigados: el 30 de enero de 1938, en la cercana plaza de Sant Felip Neri murieron 42 personas, veinte de ellas niños. Es sobre este suelo —y bajo este cielo— donde el 20 de junio descenderán cien mil poemas.
Cien poetas, dos lenguas, una plaza
Para esta décima edición, Casagrande ha reunido a cincuenta poetas catalanes y cincuenta poetas chilenos. Los textos —impresos en castellano y en catalán— hacen referencia a la libertad a través de la memoria, el cuerpo, la resistencia, el exilio o el silencio. La selección ha seguido criterios de igualdad de género y se ha centrado especialmente en autores menores de 50 años. Los marcapáginas serán también el material de una publicación posterior que reunirá los textos y las imágenes del evento.