Miércoles 17 Junio 2026
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Simposio Granada

El I Simposio Internacional sobre Memorias Participativas "Saberes, resistencias y co-creación de futuros" ha dado inicio  esta mañana en la Universidad de Granada, reuniendo a cerca de 60 representantes institucionales, artistas, investigadores y organizaciones sociales, principalmente de Colombia y de España.  El acto inaugural ha incluido la apertura del Museo de Memorias Vivas, una exposición internacional con más de 25 proyectos que estará abierta al público general el jueves 18 de junio, de 10:00 a 14:00 h y de 16:00 a 18:30 h, y el viernes 19 de junio, de 10:00 a 14:00 h, en el V Centenario de la Universidad de Granada (Facultad de Medicina, Av. de Madrid, 11). La entrada es libre y gratuita. 

Un encuento nacido desde abajo

El simposio es el resultado de más de año y medio de trabajo colectivo impulsado conjuntamente por la Universidad de Granada y el Observatorio Europeo de Memorias (EUROM) de la Fundación Solidaridad de la Universidad de Barcelona. El encuentro ha sido organizado con la colaboración del programa España en Libertad. 50 años y el Instituto Navarro de la Memoria, y ha sido cofinanciado por la Unión Europea. También ha contado con la participación del Viceministerio de los Patrimonios, las Memorias y Gobernanza Cultural de Colombia

Durante el acto inaugural, las intervenciones institucionales subrayaron el carácter colectivo, crítico y transformador de esta iniciativa. Margarita Sánchez Romero, vicerrectora de Extensión Universitaria de la Universidad de Granada, reivindicó el papel de la universidad pública como espacio clave para cuestionar los relatos históricos dominantes, recuperar memorias invisibilizadas —especialmente las de las mujeres— y afrontar con valentía los desafíos actuales a los valores democráticos. En la misma línea, Carmina Gustrán, comisionada para la Celebración de los 50 años de España en libertad de España en Libertad. 50 años, puso el foco en la necesidad de construir memoria desde las experiencias de las personas anónimas que lucharon por las libertades, promoviendo proyectos que conecten investigación, cultura y participación ciudadana.

Desde una perspectiva internacional, la Viceministra de Culturas colombiana Saia Vergara destacó la memoria como un proceso vivo, colectivo y atravesado por tensiones, donde la escucha y el diálogo intercultural son fundamentales. Frente a las lógicas institucionales marcadas por plazos, defendió la necesidad de respetar los tiempos del duelo y de reconocer la capacidad de los pueblos para narrar sus propias historias, poniendo en valor enfoques descoloniales y horizontales.

Por su parte, José Miguel Gastón, director del Instituto Navarro de la Memoria, incidió en la fragilidad de las conquistas democráticas y en la importancia de las políticas de memoria como herramientas críticas, especialmente en un contexto de auge de discursos autoritarios. Reivindicó el papel de la educación y de iniciativas como “Escuelas con memoria” para fomentar el diálogo intergeneracional y el pensamiento crítico, entendiendo el uso público de la historia como una forma de resistencia en el presente.

Estas reflexiones conectaron con la intervención de Jordi Guixé, director de EUROM, quien recordó los orígenes del proyecto y su vocación de tejer redes internacionales desde una perspectiva horizontal. Defendió la memoria como un espacio de conflicto y también de transformación, donde, más allá de las diferencias entre territorios, emergen procesos compartidos de memorialización. En este sentido, abogó por cuestionar las estructuras verticales de poder y reforzar el compromiso público y político con estas iniciativas, especialmente en un momento clave para la financiación de políticas de memoria en Europa.

El carácter plural del simposio se vio reforzado por la voz de Luz Marina Bernal, activista colombiana y representante de víctimas de la violencia de Estado, quien destacó el papel del arte como herramienta de denuncia, sanación y construcción de memoria colectiva. Desde su experiencia con colectivos de víctimas, subrayó la importancia de visibilizar el dolor y de generar espacios comunitarios que permitan transformar el duelo en acción compartida.

Finalmente, Andrea García-González, investigadora Marie Skłodowska-Curie y una de las impulsoras del proyecto, puso en valor el proceso de construcción del encuentro como un ejercicio de colaboración sostenida en el tiempo. Destacó la voluntad de reunir saberes diversos —académicos, artísticos, institucionales y comunitarios— y de trasladar al centro del debate conversaciones que a menudo quedan en los márgenes. Este enfoque ha dado lugar, entre otras iniciativas, al Museo de Memorias Vivas, concebido como un espacio abierto a la ciudadanía y como una herramienta para activar nuevas formas de relación con el pasado. 

El Museo de Memorias Vivas, abierto al público a partir de mañana

La exposición reúne más de 25 proyectos provenientes principalmente de Colombia y el Estado español, con presencia también de Portugal, Argentina, Chile y México. El recorrido se organiza en torno a tres ejes: territorios de memorias; justicia y dignidades; y pedagogías de la memoria.

La muestra da cabida a formatos muy diversos: archivos ciudadanos, proyectos radiofónicos, experiencias inmersivas de realidad virtual, reconstrucciones digitales en 3D, realidad aumentada, cartografías colaborativas, fotografía participativa, memoriales digitales y procesos artísticos comunitarios. Entre los proyectos destacan Puebloagua: Universo Anfibio, una experiencia transmedia desarrollada junto a comunidades palafíticas del Caribe colombiano; Proyecto 6402+, memorial digital impulsado por Wikimedia Colombia y MAFAPO para dignificar a las víctimas de ejecuciones extrajudiciales; y Ruta al Exilio, una iniciativa educativa que acerca la memoria del exilio antifranquista a jóvenes generaciones.

Una agenda que continúa

Durante las jornadas del jueves 18 y viernes 19, el simposio abordará la elaboración de memorias colectivas como forma de resistencia y reparación simbólica, las estéticas y poéticas de la memoria, y los marcos normativos e institucionales de las políticas públicas en este ámbito, con miras a la construcción colectiva de un decálogo de buenas prácticas. El programa incluye además un taller de creación en las calles de Granada a través del lenguaje fotográfico, facilitado por la Escuela Social de Fotografía La Ampliadora, y un acto de clausura el viernes en el que la memoria del Cerro de San Miguel Alto será evocada a través de la música y un audiovisual, junto a la Asociación de Vecinas del barrio.